PENSAR LA SALUD PÚBLICA COMO UNA INVERSIÓN Y NO COMO GASTOS, O NEGOCIOS PRIVADOS
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Foto: Trigidio Gonzalez Candia (Pilarense)

En nuestro país la política de salud se asienta en el Presupuesto General de la Nación (PGN) como un gasto, sin embargo  resulta un gran negocio para las empresas privadas que tienen vínculos cercanos con el gobierno de turno.


En la era del coronavirus, el sistema de salud pública empeoró dramáticamente para los más empobrecidos del sistema, porque la patria contratista y la patria financiera hacen un festín del dinero público. La plata de los contribuyentes, más los sucesivos préstamos internacionales que el gobierno de turno despilfarró para beneficiar a un grupo de empresarios ligado al poder. 


Mientras tanto,  los pobres desamparados del Estado paraguayo levantan la voz  para exigir el acceso a la salud pública. Justamente es el caso del compatriota  Trigidio González Candia, residente en Buenos Aires y hace 20 años que está enfermo de "Mal de Parkinson". Por eso, necesita remedios que no cubre su Obra Social, lo cual recurre al Consulado General de la República del Paraguay en Argentina mediante asesoramiento de un grupo de amigas, con el objeto de peticionar a las autoridades consulares los remedios que necesita urgentemente para aminorar los efectos dañinos de su enfermedad. 


Sin embargo,  los funcionarios del Consulado explicaron a Trigidio los pormenores de la política de salud del gobierno paraguayo y que consiste básicamente en la indiferencia, es decir, el Ministro de Relaciones Exteriores solamente autoriza a la Secretaria de Acción Social del Consulado entregar los remedios según prescripción médica del solicitante por única vez y además, según la resolución del Ministerio del Relaciones Exteriores sobre este caso garantizaba una cantidad de  medicamentos que duraría por tres meses. Pero finalmente no es así: al compatriota Trigidio González Candia le entregaron en el Consulado General de la República del Paraguay en Buenos Aires, Viamonte 1851, CABA, un lote de medicamentos que apenas le va a durar 30 días y en otro prospecto, una semana de duración. 


Ante esta situación,  el ciudadano y querido compatriota Trigidio González Candia hizo el reclamo pertinente, donde un funcionario del Consulado le responde justificando el procedimiento administrativo, diciéndole que en el 2014 el Estado paraguayo ya le había beneficiado con algo similar.


¿Acaso la salud pública es un derecho que se puede ejercer cuando el gobernante es sensible?


¿Por qué el Estado paraguayo no firma un acuerdo de salud pública con el Estado argentino para solucionar este tipo de problemas en cuestión y que el Estado paraguayo se haga cargo de la salud pública de todos los connacionales de bajo recurso económico?


DE LA VENTA DE LA ENERGÍA HIDROELÉCTRICA PARAGUAYA DE YACYRETA A LA ARGENTINA, UN PORCENTAJE SE PUEDE ASIGNAR PARA AMORTIZAR LOS SERVICIOS DE LA SALUD PÚBLICA QUE BRINDA  ARGENTINA A LOS COMPATRIOTAS.

  Nota: Jose Guerrero